El poder docente

A menudo en nuestros discursos políticos usamos el término "poder" de forma peyorativa, porque aludimos con ello a los abusos de poder cometidos por diversas instituciones, personas o determinados grupos (políticos, económicos, religiosos, etc.), vale decir, el abuso de las facultades o atribuciones que éstos se otorgan. En el inconsciente colectivo subyace entonces esta idea de poder relacionada con el abuso, generalmente referido a una o varias autoridades. No negamos que estas formas de poder existan, sino que se hace necesario revisar el alcance de este concepto con el fin de otorgarle un nuevo sentido en el quehacer docente.

Debemos representar en consecuencia este concepto, y para este fin debemos ilustrar el concepto de poder como sinónimo de capacidad de transformar, de empoderar a los y las estudiantes como personas capaces no sólo de auto-superarse continuamente, sino también de superar las propias expectativas que tienen estos de la sociedad y, en general, del mundo, porque ello conlleva al cambio social. Por ejemplo, en una entrevista realizada (2000), Ivor Goodson hace un llamado a recuperar el poder docente, perdido muchas veces por las imposiciones curriculares y el status quo social. Como estudiante descendiente de clase obrera y ciertamente marginado académicamente en sus inicios, Goodson responde ante a una importante pregunta:

<< En su trayectoria tuvo gran importancia aquel maestro que confió en usted. En la actualidad, probablemente muchos docentes y un gran número de chicos y chicas necesitan a alguien que confíe en ellos. ¿Qué piensa sobre esta cuestión?

"Estoy de acuerdo. Mi confianza en los profesores, mi compromiso continuo con ellos, está obviamente basado en el hecho de que este profesor fue muy importante para mí, y también para otra gente. Lo que conecta con la idea de que es el profesorado el que puede marcar la diferencia incluso en situaciones sociales inhóspitas y contradictorias. El profesorado, si insiste puede alcanzar cierto poder, una especie de mediación; incluso cuando las políticas y las posiciones del poder son contrarias, existe una posibilidad, debido a la naturaleza de los docentes, al afecto, que puede actuar como sustento en las clases." >>

¿No es acaso esto, muestra evidente del poder transformativo que tiene sobre el sujeto el docente? En esta misma línea, Giroux (2001) habla de los docentes como intelectuales transformadores, sujetos críticos capaces de pensar y repensar continuamente los propósitos de la pedagogía y la educación en la sociedad actual:

<< "Hacer lo político más pedagógico significa servirse de formas de pedagogía que encarnen intereses políticos de naturaleza liberadora; es decir, servirse de formas de pedagogía que traten los estudiantes como sujetos críticos, hacer problemático el conocimiento, recurrir al diálogo crítico y afirmativo, y apoyar la lucha por un mundo cualitativamente mejor para todas las personas. En parte, esto sugiere que los intelectuales transformativos toman en serio la necesidad de conceder a los estudiantes voz y voto en sus experiencias de aprendizaje." >>

Y para culminar, mostramos algunas excelentes escenas de películas famosas que han sabido demostrar este concepto de poder que hemos desarrollado de manera, a nuestro parecer, sublime:


El poder de hacer que crean en ellos mismos

     Extracto de la cinta "La sociedad de los poetas muertos"(Pete Weir , 1989) 


El poder de salvar vidas

Extracto de la cinta "Coach Carter" (Tomas Carter , 2005)


El poder de hacerlos cambiar el mundo

Extracto de la cinta "Cadena de favores" (Mimi Leder , 2000)


Referencias



  •      Goodson, Ivor (2000). Entrevista. En: Cuadernos de pedagogía, N° 295, pp. 44-49.
  •      Giroux, Henry A (2001). Los profesores como intelectuales transformativos. Revista           Docencia, N°15, pp. 60-66.












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